Al llegar diciembre, todo empieza a cambiar en Torreánaz, grupos de alumnos con sus bailes, movimiento de actores estudiando sus papeles y ensayando… Todo es alegría y júbilo cuando se anuncia el nombre del musical del año. En esta ocasión ha sido una alegoría del camino del cristiano y de las dificultades y tentaciones a las que tiene que enfrentarse hasta conseguir llegar al palacio del gran Rey y alcanzar la herencia prometida.
Un hermoso espectáculo de luces, sonido, bailes y escenificación que ha movido a más alumnos que en años anteriores. La novedad de este año han sido, por un lado, el doblaje de las voces de los propios alumnos y, por otro, la participación del coro del Colegio que ayudaba con sus cantos a entrar en el misterio de lo que se estaba representando.
Todas las hermanas agradecemos la ilusión y la colaboración de tantos alumnos que saben acoger esta iniciativa con espíritu de generosa entrega, ingenio y buen espíritu. Gracias a cuantos lo habéis hecho posible.
































