Las matemáticas pueden ser complicadas para muchos niños y niñas, ya que el lenguaje matemático supone comprender muchos conceptos abstractos. Con frecuencia los niños y niñas tienen por eso tanto miedo a las matemáticas, resultando las tareas matemáticas algo arduas y difíciles de entender.
Las matemáticas comprenden un conjunto de conceptos abstractos que, aunque tengan una lógica fija, si no se entienden y se asocian adecuadamente los conceptos pueden llegar a resultar incomprensibles.
En el primer ciclo de ESO el pensamiento de los niños es más bien concreto, es decir, pueden razonar, pero lo hacen sobre lo real y lo concreto. La capacidad para razonar sobre las posibilidades y lo abstracto se alcanzará más adelante. Es necesario dar un orden y un sentido a los conceptos abstractos que configuran las matemáticas, para ayudarles a entenderlos.
Los niños aprenden muchas cosas jugando, lo hacen en estos casos, de manera natural, mientras se divierten. Es importante desterrar la idea de que aprender no puede ser divertido. Ya que, el aprendizaje natural es algo espontáneo y que genera placer, pero cuando se fuerzan los aprendizajes y se descontextualizan de la realidad del niño es cuando se vuelven aburridos.
Aprender matemáticas a través del juego es un recurso de gran poder para lograr que los niños entiendan estos conceptos. Con el juego los niños se divierten y se alejan de la tensión de otras situaciones de aprendizaje. La tensión provoca bloqueos y dificulta el razonamiento. A través del juego se aumenta la motivación y la implicación del alumno en las tareas matemáticas.




















