Todo comenzó un miércoles de Ceniza, cuando los peques del cole fuimos al templo y nos impusieron la ceniza sobre nuestra cabeza. A partir de ahí, hemos querido acompañar a Jesús en este camino hacia la Semana Santa.
Nos hemos aprendido una canción que se llama “Cuarenta días caminando” que, junto con su baile, le cantamos cada día a Jesús.
Además, para hacerle a Jesusito el camino más llevadero, todos los días pegamos flores en su corazón, cambiamos sus espinas por rosas, y elegimos propósitos que nos ayuden a mejorar y ser los mejores “quita penas” de Jesús.
¡Seguro que está contentísimo con nosotros!












